UN SACRFICIO, UNA RECOMPENSA

02 de Julio de 2023


Bese su piel como mi único refugio, 

el único sentimiento que plasme con mis labios, 

un recorrido en el que su cuerpo se convertía poco a poco 

en mi comida favorita.


Al principio no dejaba de mirar sus intensos ojos,

eran como el brillo de la aurora cada vez que renace el sol,

tan ardientes como el mismísimo satanás 

y tan adorables como el rey de los cielos.


No comprendía que hacía su cadáver recostado sobre el mío, 

ya no te miraba, ni te sentía, me confundía con el frío de tu piel y de tu amor, 

quizás simplemente los besos que te di, fueron una muerte en vida.


Tú me dejaste de amar

y yo te quité las ganas de que volvieras hacerlo,

no espero que resucites al tercer día, 

dicen por ahí que la muerte están bella 

que nadie regresa. 


Ojalá me extrañes, donde quiera que estés, 

matarte fue un sacrificio, y aunque nadie lo sepa, 

la última noche que dormí junto a ti,

fue mi recompensa.



María Paula Díaz

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