TREINTA Y TRES PRIMAVERAS
Nunca comprendí tus besos,
ni tus palabras, quizás
nunca el amor.
Si aquella distancia
entre tus labios y los míos
correspondía al
silencio o a la pasión.
Recorría tu pellejo
en busca de encontrar
la primavera. Tomaba
tus caderas
pensando que eran las
riendas
para hallar el paraíso.
Lo sé, solo fue una
odisea
que ni tú ni yo pudimos
entender.
Te marchaste sin
siquiera despedirte.
Un adiós en el
momento en que más te amaba,
un vacío que me llevo
directo al infierno,
un recuerdo en el que
quería arrancar las treinta y tres
primaveras y
volverlas a deleitar.
Supe que vivía por
ti,
y hoy que ya no te
tengo
decirte que te
extraño es demasiado lejos.
Que desde que ya no
despiertas a mi lado
no ha vuelto a
amanecer.
Solo quería hacerte
una última petición,
ser tu ultima
ambición,
ser la remembranza de
una película de amor.
En la que tú fuiste
la protagonista y yo un bohemio
en una historia de
ficción.
"Basada en una historias real"
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